Abro los ojos.
Como siempre: el techo.
Sigo en cama…
A veces la cama parece más cómoda de lo que es,
o menos incómoda que lo que nos espera al levantarnos…
Si pensamos en el hecho de que dormimos durante gran parte de la noche, absortos de la realidad en la que vivimos; de las obligaciones, los pendientes, las entregas, las cuentas y de las diferentes expectativas y cargas que cada uno lleva, la verdad es que cobra mucho más sentido entender por qué tantas personas dicen que su actividad favorita es dormir.
Ahora, a esto sumémosle las experiencias traumáticas, al igual que las condiciones médicas, fisiológicas o mentales con las que muchos tienen que lidiar, no solo durante un momento de su vida sino a lo largo de ella.
¿Para qué enfrentar la realidad si puedo ponerla en espera un poco más mientras dejo flotar mis pensamientos en la cómoda nube que pareciera ser la almohada?
Viéndolo desde esta perspectiva, pareciera ser que levantarse de la cama resulta ser: un mínimo pero revolucionario acto de valentía. A veces nos despertamos siendo los más valientes y otras los más temerosos.
Quisiera quedarme un poco ahí. Solemos hablar de valentía cuando alguien enfrenta la muerte y sale bien librado o, cuando alguien arriesga su vida por otro, o cuando afrontamos un reto que a primera vista es enorme.
¿Cuál dirías que es el mayor acto de valentía que has hecho?
Seguro habrás pensado en algo realmente complejo y dirás que compararlo con levantarse de la cama no tiene sentido. Sin embargo, si lo piensas, ese gran acto de valentía inició, a lo mejor, con muchos pequeños actos o decisiones.
Tal vez, la más simple pero determinante, fue levantarte un día de la cama sabiendo que tenías que afrontar, aceptar, decidir algo sabiendo o no, las implicaciones que tendría en tu vida.
Espero que al volver a ese momento, sientas que ha valido la pena y la próxima vez que te despiertes te preguntes:
¿Cuál es el pensamiento que me hace quedarme o levantarme de la cama?
Te leo
Leíste el fragmento. ¿Con qué fractura te encontraste?
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Qué mirada tan necesaria. A veces dormir no es solo descansar, es dejar de sostener, aunque sea por unas horas, todo lo que pesa despiertos. Muy bueno, un abrazo!🫂